Sus
cuadros tienen un valor de $ 10.28 por pulgada cuadrada
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El
arte como forma de inversión.
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Antoine
Gaber puede analizar en un gráfico cómo se
cotiza su obra en comparación con el Indice.
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Por
Scott Adams
No
existen muchos artistas que le puedan proporcionar un gráfico
para mostrarnos cómo se han cotizado sus cuadros
en comparación con Indice Standard & Poor 500.
Antoine Gaber de Toronto puede hacerlo. Cuando vendió
por primera vez sus obras impresionistas en 1997, éstas
se cotizaban con un valor de $ 1.62 por pulgada cuadrada.
Las últimas que ha vendido han alcanzado un valor
de $ 10.28 por pulgada cuadrada. Esto significa que el valor
de sus cuadros se ha incrementado en una tasa anual del
38 %. Durante el mismo periodo de tiempo, sin embargo, el
S&P 500 ha devuelto solamente una media del 7 %.
Aunque
para algunas personas el arte proporciona un placer estético,
para otras es también una inversión. Por eso,
cuando un potencial inversor observa que un artista como
Gaber presenta una cotización tan atractiva de su
arte, la pregunta que se plantea es la siguiente : ¿qué
es lo que se cotizará mejor en el futuro, obras de
arte o acciones de bolsa? Un problema que se nos plantea
para responder a esta pregunta es el hecho de que muy pocos
artistas son tan buenos hombres de negocios como el Sr.
Gaber.
Científico
y hombre de negocios en el pasado, abandonó el mundo
de la industria farmacéutica para dedicarse plenamente
a la pintura. Hoy día dirige su propio estudio de
arte como si se tratase de cualquier otra oportunidad de
negocios, con un plan de negocios y un sitio web para potenciar
y vender su arte internacionalmente. Durante años
ha estado analizando la trayectoria de sus obras en cuanto
a la cotización que alcanzan.
"Como
soy un hombre de negocios, siempre me gusta conocer el valor
y la cotización de mi obra," explica el Sr.
Gaber.
Recientemente
representó a Canada en la Biennale Internazionale
dellÁrte Contemporanea, un show internacional de
arte en Florencia, Italia, y con él se llevó
sus gráficos para demostrar cuánto se ha incrementado
el valor de sus obras de arte. " Me dijeron una vez
que soy el único artista (que ellos hayan visto)
que hace esto." indica el Sr. Gaber.
El
cuadro de Gaber titulado Afternoon Sailing es un cuadro
al óleo realizado en 2001.
El
Sr. Gaber no podría saber cuál sería
hoy el valor de uno de sus cuadros comprados en 1997 hasta
el momento en que que alguien vendiera una de sus obras
anteriores en el mercado. Aunque el gráfico donde
se refleja lo que ha ganado en la venta de sus cuadros durante
los años anteriores sugiere que su valor se ha incrementado,
esto no confirma su valor exacto.
Hay sin embargo bancos de datos que examinan las inversiones
realizadas en obras de arte y que registran los precios
que éstas han alcanzado en las subastas a lo largo
de los años.
A
pesar de sus esfuerzos, el valor individual de los cuadros
del Sr. Gaber es díficil de establecer porque no
existe un mercado de reventa de su trabajo.
Por
ejemplo, la tasa annual de retorno del Mei/Moses Annual
All Art Index (www.meimosesfineartindex.org) desde el año
1960 hasta la primavera del 2003 fue del 11.1 %, información
basada en más de 4.000 ventas repetidas. El S&P
500 devolvió el 10.7 % durante el mismo periodo de
tiempo.
La
gran diferencia que existe entre el arte y las acciones
es que el arte es más volátil. La desviación
estándar durante este periode de tiempo fue del 18.7
% para el arte y el 11.9 % para las acciones. Esto no nos
debe sorprender porque hay un menor número de transacciones
de arte. Por consiguiente, la venta de una sola obra de
arte tiene una gran repercusión en el Indice total.
También es muy interesante la correlación
que existe entre el arte y las acciones. Esta medida nos
indica si dos inversiones tienden a moverse en tandem. En
cuanto al arte y las acciones, la correlación es
solamente de 0.098. Esto significa que para los inversores
que deseen diversificar sus portfolios con algo diferente
a las acciones, la compra de obras de arte es una idea inteligente.
Existe incluso una correlación más baja entre
el arte y las acciones, lo que significa que los tenedores
de bonos consiguen un mayor beneficio de diversificación
cuando invierten en obras de arte.
Los Sres. Mei y Moses han encontrado evidencia en sus estudios
de que obras maestras caras obtienen un retorno menor a
lo largo de los años a diferencia de otras obras
más baratas, que obtienen mejores resultados.
« Esto me produce mucha ilusión porque indica
que no hace falta ser super rico para conseguir potencial
de inversión en obras de arte. » subraya el
Sr. Moses. « (El mercado de obras de arte) es democrático,
de igual manera que lo es el mercado de acciones.
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